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Escudo oficial SumacàrcerDenom­i­nación Ofi­cial: SumacárcerBandera oficial Sumacàrcer

Super­fi­cie: 20,10 Km2

Reg­i­men de fun­cionamiento: Común

Población: 1.308 habitantes

Par­tido Judi­cial: Alzira

Idioma: Valenciano

Geografía

Sumacàrcer es una población de unos 1.300 hab., que pertenece a la comarca de la Rib­era Alta, situ­ado en el poniente de la misma, al mar­gen dere­cho del río Júcar y justo donde las mon­tañas dejan paso a la gran lla­nura de cul­tivos que coin­cide con la etapa baja del curso de este río.

La población se ubica en un pequeño pun­tal que le da una suave pen­di­ente y ori­entación hacia el S.E., este pun­tal se aden­tra hacia el mean­dro que forma el cauce del Júcar, lla­mado «El Franch». El río pasa junto al pueblo a una prox­im­i­dad exager­ada, si pen­samos en el carác­ter indomable de este afamado y a veces cau­daloso río. Sumacàrcer se alza a tan solo diez met­ros del Júcar. Al norte limita con el tér­mino munic­i­pal de Tous, al este con el de Antella, al sur este con Cotes y al oeste con los tér­mi­nos de Chella y Navar­rés; así pues tiene al poniente y al norte dos fron­teras que son la admin­is­tra­tiva que divide las comar­cas de la Rib­era y la Canal de Navar­rés; y la lingüís­tica, ya que en La Canal ya no se habla el valen­ciano.

Término municipalTiene una super­fi­cie total de 20.1 Km2 y una alti­tud sobre el nivel del mar de 45m. El punto más alto es la Ceja, con 316m de altura.

El tér­mino tiene unas 400 Ha de cul­tivo de cítri­cos, 380 Ha de oli­vares y algar­ro­bos, mien­tras que el resto es masa fore­stal con 1.080 Ha.

La mon­taña de Sumacàrcer divide el tér­mino en dos, de norte a sur, dejando los cul­tivos de regadío bien sep­a­ra­dos de los de secano.

Flora

Lo más destaca­ble de Sumacàrcer, es la prox­im­i­dad con el Júcar y la mon­taña; los pinares rodean las casas dando en todo momento y en gran parte de sus calles, una vista de estos montes verdes.

Estos montes son las últi­mas estriba­ciones del Macizo del Caroig. La pineda que encon­tramos es el fruto de una regen­eración nat­ural que grad­ual­mente y con el paso de los años se ha ido recu­perando, por una parte de los abu­sos de extrac­ción de sus recur­sos y por otra de los incen­dios fore­stales, que en suce­si­vas eta­pas han recor­rido casi todo el ter­ri­to­rio, con una alter­nan­cia tem­po­ral bas­tante sep­a­rada, cosa que ha provo­cado que en algunos lugares con­cre­tos todavía podamos encon­trar ejem­plares de pinos blan­cos centenarios.

La recu­peración de las especies más lentas, es decir, las que nece­si­tan condi­ciones más com­ple­jas, como la car­rasca, están dando fruto lenta­mente. Se puede obser­var como algunos ejem­plares empiezan a col­o­nizar los montes, aunque se trate de indi­vid­uos ais­la­dos. Mien­tras tanto en algunos lugares más húme­dos aun podemos encon­trar pequeños bosques de fresno florido, con árboles adul­tos que nos puede dar una idea de la fron­dosi­dad del bosque en nue­stros montes.

Un bosque mixto, es por ejem­plo, el que podemos encon­trar en el «Bar­ranc d’Anton», muy cer­cano a la población.

Bosque mediterráneoEs bien cierto que no solo son pinos y fres­nos lo que vemos en este paisaje; algunos arbus­tos y plan­tas tienen una gran impor­tan­cia para la vida de la comu­nidad veg­e­tal y ani­mal. Algu­nas de estas especies son endemis­mos ibero-​levantinos; plan­tas que solo se pueden encon­trar en la Penín­sula Ibérica y Baleares, otras son endémi­cas de la Comu­nidad Valen­ciana. Algu­nas abun­dantes y otras no tanto, pudi­endo lle­gar a encon­trarse en situación de peli­gro o regre­sión, debido del lugar donde habi­tan, el uso abu­sivo que han sufrido y la vul­ner­a­bil­i­dad de los espa­cios nat­u­rales por parte de las activi­dades de los humanos, que mod­i­f­i­can el tipo de hábi­tat a veces de forma irre­versible, per­di­endo así gran parte de la bio­di­ver­si­dad de nue­stros eco­sis­temas.

Las comu­nidades veg­e­tales propias de nues­tras tier­ras mediter­ráneas son las que encon­tramos en Sumacàrcer. A parte de las pinedas de «pino car­rasco» , encon­tramos lentis­cos, y plan­tas que se han adap­tado a unas condi­ciones de larga inso­lación y a eta­pas climáti­cas muy secas.

Junto al lentisco, encon­tramos especies aromáti­cas como el romero, tomillo, «pebrella», «sar­jol­ida» y otros arbus­tos como el ene­bro, sabina y otros que tienen en común la estruc­tura de sus hojas; pequeñas, coriáceas, estre­chas y sin estomas en la parte supe­rior para evi­tar una pér­dida exce­siva de agua.

La pineda de pino car­rasco, da tal lumi­nosi­dad al suelo que mod­i­fica lig­era­mente las condi­ciones para las plan­tas nece­si­tadas de som­bra, sin cam­biar de forma sig­ni­fica­tiva el estrato infe­rior del bosque. En los bar­ran­cos, el mar­fuz, murta, ginesta vera, adelfa, y en los lugares más húme­dos el hele­cho encuen­tra sufi­ciente agua y otras condi­ciones para desar­rol­larse.

En algunos lugares del tér­mino de Sumacàrcer podemos encon­trar un arbol que antes era bas­tante abun­dante en los már­genes de río y bar­ran­cos y que hoy se encuen­tra relicto en los lugares donde la pre­sión del hom­bre no lo ha con­seguido desplazar, hablamos del fresno de flor, cuya dis­tribu­ción en la Penín­sula Ibérica es exclu­siva en la Comu­nidad Valen­ciana, al norte de Ali­cante y cen­tro y sur de Valen­cia. No es nor­mal que llegue a for­mar grandes exten­siones de bosque, pero oca­sion­al­mente sí for­man pequeños bosques como el que podemos encon­trar en el «Bar­ranc d’Anton».

Bosque de Rib­era

bosque de ribera Hoy, en el río, el cañav­eral nos da una idea de la relación de las plan­tas en este medio. La comu­nidad veg­e­tal que crece junto al río, está rep­re­sen­tada por especies de rápido crec­imiento, may­ori­tari­a­mente her­báceos, donde la caña a veces dom­ina por com­pleto lo que parece una selva trop­i­cal por la exhuber­an­cia impen­e­tra­ble. No todo es cañav­eral, por supuesto, otras plan­tas y mator­rales además de los árboles pro­pios de la rib­era, viven junto al curso del agua. Boga, junco, sarga, zarza, etc. son las más comunes, pero tam­bién es intere­sante cono­cer los árboles que lla­man la aten­ción por su altura, color verde en ver­ano y amar­illo en otoño cuando pier­den las hojas; el álamo, por ejem­plo es uno de los más comunes junto al espino de hoja estrecha, sauce, etc.

Fauna

Cabra hispánica en SumacàrcerLa fauna ha aumen­tado los últi­mos años con la pres­en­cia de grandes mamíferos como la cabra sal­vaje, y como no, la recu­peración de los már­genes del río ha con­tribuido en la cre­ciente población de aves acuáti­cas, como por ejem­plo en el establec­imiento de una pareja de cor­moranes. En los embalses arti­fi­ciales de las azudes el agua pierde veloci­dad y así empieza a deposi­tar el río sus sed­i­men­tos, en las partes en donde el fondo recibe sufi­ciente luz. Se estable­cen así las primera algas y plan­tas sub­acuáti­cas, y en las zonas menos pro­fun­das plan­tas como la boga, el junco y la caña van ganando ter­reno al agua, ofre­ciendo refu­gio a peces, rep­tiles y como hemos dicho ante­ri­or­mente a las aves. «La polla d’aigua», «fotja», «agró blau», garza blanca, «oroval», «col­lverd», etc encuen­tran en estas exten­siones su hábi­tat. Respecto a los rep­tiles que podemos encon­trar, el más emblemático puede que sea la tor­tuga de riachuelo, especie en peli­gro por su feroz per­se­cu­ción; y otra tor­tuga que encon­tramos es la de estanque, tam­bién ame­nazada. Además de encon­trar a la ser­pi­ente de agua, «la bas­tarda» y «la sar­gan­tana comuna». En los taludes de arena, el «blauet» excava galerías para hacer su nido; no es extraño ver este pájaro encima de una caña preparado para pescar a su víc­tima. Tam­bién el abe­jaruco tiene en los taludes sus colo­nias; estos nos vis­i­tan en la pri­mav­era y durante todo el ver­ano nos libran de los molestos insectos.

Los peces más comunes en el Júcar y sobretodo en su paso por Sumacàrcer, no son todos autóctonos, por ejem­plo el «black bass», lucio de río, «gam­bu­sia», carpa real y común, «carpin­tet», etc. Pero real­mente lo que podemos ver con cierta asiduidad son ban­cos de bar­bos; este pez es el rey en nue­stro río, junto con otros como el barbo, lisa, bocuda, «gatet punx­oset», etc que for­man el grupo de peces autóctonos. Otros seres vivos habi­tan debajo del agua, como el «clox­inot» almeja de agua dulce que busca ali­mento en el fondo, semi­en­ter­rada fil­tra el planc­ton y otros nutri­entes dis­per­sos en el agua. La «gam­beta de riu», el can­grejo amer­i­cano y otros inver­te­bra­dos son el ali­mento de todos los ante­ri­ores, junto con las algas microscópicas.


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